LA CONGREGACIÓN DE HERMANAS
HOSPITALARIAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS RECIBE EL PREMIO GINEBRA 2002 PARA
LOS DERECHOS HUMANOS EN PSIQUIATRÍA
La Congregación de Hermanas Hospitalarias ha
recibido el Premio Ginebra para los Derechos Humanos en Psiquiatría en su
edición del 2002, concedido por la Fundación del mismo nombre. Este prestigioso
premio se otorga con carácter bianual a personas u organizaciones que hayan
alcanzados logros destacados en el campo de la igualdad, humanidad o excelencia
en el cuidado psiquiátrico, reduciendo la ignorancia o la discriminación contra
los pacientes psiquiátricos y promoviendo la aplicación de los derechos humanos
y la ética en psiquiatría.
La Congregación de Hermanas Hospitalarias del
Sagrado Corazón de Jesús fue fundada en Ciempozuelos (Madrid) el día 31 de mayo
de 1881 por san Benito Menni, sacerdote italiano de la Orden de San Juan de
Dios, junto con las españolas Mº Josefa Recio y Mº Angustias Giménez. Desde su
origen ha estado dedicada a la atención de los enfermos mentales y personas con
discapacidad física y psíquica. La Congregación se ha destacado por su labor a
favor de la humanización de la asistencia psiquiátrica, adaptándose a los
diferentes entornos geográficos y culturales, pero primando siempre la actuación
hacia los más desfavorecidos y marginados. Por ejemplo, ha sido pionera a la
hora de incorporar a la mujer al mundo de la salud mental, tanto a la práctica
psiquiátrica como a la recepción de cuidados, en unos tiempos en los que la
marginación de género restringía el acceso de la mujer a los cuidados de salud
especializados. A la vez que mantiene su identidad como institución católica, su
actuación no establece límites ni geográficos, ni culturales, ni religiosos, ni
de ningún otro tipo.
El Premio Ginebra reconoce la labor internacional
de la Congregacaión de Hermanas Hospitalarias, y ha sido concedido ex-aequo con
el Profesor Roy Mcclellanda. Hoy día, la Congregación está presente en 25
naciones de Europa, América, África y Asia, y atiende cada año miles de personas
con enfermedad mental. Su proyecto está basado en los valores cristianos de la
hospitalidad, y se caracteriza por programas tendentes a rehabilitar a la
persona que sufre enfermedad mental, reducir su discapacidad personal, laboral y
social, y paliar el efecto que la enfermedad produce en el entorno familiar. Por
otra parte, consciente de la marginación y el estigma que ha acompañado
secularmente al enfermo mental, la Congregación también cifra entre sus
objetivos contribuir a la construcción de un espacio social favorable al enfermo
mental y promover acciones informativas y de impacto social en orden a lograr
cambios de actitud hacia la enfermedad mental en los distintos países donde
desarrolla su labor.
La Superiora General de la Congregación, María
Camino Agós, al dirigirse a toda la familia hospitalaria comunicando la
concesión de este galardón exhortaba a ver en ello no tanto un signo de
distinción cuanto el reconocimiento de un esfuerzo constante que tiene su origen
en el año 1881 y que continúa dando frutos en nuestros días. De esta manera, el
premio es una oportunidad más para seguir en la misión de atención a los
enfermos mentales hasta que les sea reconocido universalmente el lugar que les
corresponde como personas en la sociedad humana.