Las Hermanas Hospitalarias queremos, sencillamente:
Seguir a Jesús, Buen Samaritano, en comunidad, unidas por el amor, la oración y el servicio.
Mostrar que el Cristo compasivo y misericordioso del evangelio permanece vivo entre los hombres, y una asistencia realmente humana es el sello de nuestra identidad hospitalaria.
Compartir el carisma de la hospitalidad con los trabajadores, familiares, voluntarios, amigos y con los jóvenes abiertos v sensibles al dolor humano.